Después de acolchar (muy difícil coger las tres capas con las puntadas), vino el tema planchado y corte de la contratapa del cojín.
Descubrí que planchar no es tan fácil. Se me estiraron las orillas y quedaron curvas y desniveles. Tuve que nivelar. Me gustaría aprender a manejar el cutter de tela.
Coser a máquina también tiene lo suyo: me cuesta mantener la estabilidad.
El cojín quedó precioso, en tonos verdes y rosa, como la pintura de Berthe.
El próximo trabajo será una estrella con patrones.
Molt bé Bea. La meva primera obra d’art de patchwork és un coixí també. La meva filla gran hi dorm cada nit. Li encanta. A mi, vist amb el temps, no. Petons.
No se puede ver la foto!
Imagino que debe haber quedado muy bonito..
Saludos